Plomita llegó a nuestra vida sin avisar. Esta gata rescatada en Piura comenzó acercándose poco a poco a nuestro jardín mientras alimentábamos a otros gatos de la calle.
Al principio era tímida. Se mantenía a cierta distancia y esperaba tranquilamente su turno para comer. No sabíamos de dónde venía ni cuánto tiempo llevaba viviendo en la calle.
Con los días comenzó a confiar más en nosotros y pudimos observarla de cerca. Fue entonces cuando descubrimos algo que cambiaría completamente su historia.
🐱 Plomita estaba embarazada
Al comienzo pensamos que era una gata joven. Algunos gatos machos intentaban acercarse a ella, pero Plomita los rechazaba constantemente.
Después entendimos lo que estaba ocurriendo: estaba embarazada.
Desde ese momento comenzamos a prestarle más atención. Ya no se trataba solamente de alimentar a una gata que visitaba nuestro jardín; pronto habría pequeños gatitos dependiendo completamente de ella.
🌧️ El día que Plomita eligió nuestro jardín
El 26 de febrero, mientras llovía, Plomita buscó un lugar donde tener a sus crías.
No tenía una casa ni un espacio preparado para hacerlo. Así que acondicionamos una caja en nuestro jardín para ofrecerle un lugar más protegido.
Finalmente, allí nacieron sus gatitos.
Verla cuidar a sus pequeños fue una de esas experiencias que difícilmente se olvidan. Los limpiaba, permanecía junto a ellos y utilizaba su propio cuerpo para mantenerlos protegidos.
❤️ De gata callejera a formar parte de MichiCan
Plomita comenzó siendo una gata que aparecía buscando comida.
Con el tiempo dejó de ser una visitante.
Su historia también representa una de las razones por las que nació MichiCan: hemos conocido de primera mano lo difícil que puede ser para un animal sobrevivir en la calle y lo mucho que puede cambiar su vida cuando encuentra un lugar seguro.
Plomita pasó a formar parte de los animales que cuidamos.
Y su historia no terminó aquel 26 de febrero.
🐾 ¿Qué ocurrió con los gatitos de Plomita?
Plomita dio a luz a tres gatitos en nuestro jardín. Desde ese momento nos hicimos cargo de ayudarla durante la crianza, procurando que tanto ella como sus pequeños tuvieran alimento y un lugar donde permanecer protegidos.
Afortunadamente, los tres gatitos sobrevivieron y crecieron junto a su mamá.
Durante este proceso también los llevamos al veterinario para su desparasitación. Poco a poco fueron creciendo hasta que llegó el momento de buscarles familias responsables.
Finalmente, los tres encontraron un hogar y fueron adoptados.
Para nosotros fue una alegría verlos marcharse con sus nuevas familias. Habían nacido en una caja improvisada durante un día de lluvia y, meses después, comenzaban una nueva etapa de sus vidas.
❤️ Plomita también fue mamá de dos gatitos que no eran suyos
Sin embargo, la historia de Plomita como mamá no terminó con sus tres pequeños.
Durante ese periodo llegaron a nosotros otros dos gatitos que necesitaban una mamá nodriza. Plomita los aceptó y comenzó a cuidarlos junto con sus propias crías.
De esta manera terminó atendiendo a cinco gatitos: sus tres hijos y dos pequeños que necesitaban de ella.
Este es uno de los recuerdos que más conservamos de Plomita. A pesar de haber vivido en la calle y haber llegado hasta nosotros buscando un lugar seguro para tener a sus crías, terminó ayudando también a otros dos pequeños.
Los cinco gatitos sobrevivieron y, con el tiempo, todos consiguieron familias y fueron adoptados.
🏠 ¿Dónde está Plomita actualmente?
Han pasado varios meses desde aquella tarde lluviosa. Plomita continúa formando parte de nuestra historia y actualmente…
Actualmente, Plomita sigue con nosotros. Después de sacar adelante a sus tres gatitos y convertirse también en mamá nodriza de otros dos pequeños, todos ellos encontraron una familia, pero ella terminó quedándose a nuestro lado.
Hoy vive con nosotros en nuestro pequeño local de trabajo. Quizás todavía no es el hogar ideal que soñamos para ella, pero tiene algo que antes no tenía: un lugar protegido, alimento y la tranquilidad de no tener que enfrentarse nuevamente a los peligros de la calle.
Plomita está sola en este espacio, por lo que podemos cuidarla y mantenerla alejada de otros gatos mientras permanece con nosotros.
Su esterilización todavía está pendiente y es uno de los cuidados que tenemos previstos para ella.
Cuando recordamos aquella gata tímida que aparecía en nuestro jardín esperando su turno para comer y la comparamos con la Plomita que tenemos hoy, podemos ver cuánto cambió su historia.
Algunas fotos del recuerdo con sus crías:
🐈 Lo que aprendimos con Plomita
La experiencia de Plomita nos recordó la importancia de la esterilización y de ofrecer ayuda responsable a los animales que viven en la calle.
Cuando encontramos una gata embarazada, nuestra primera reacción puede ser querer ayudar inmediatamente. Sin embargo, cada situación es diferente y, cuando existen problemas de salud, complicaciones durante el parto o dudas sobre el estado de la madre y sus crías, lo adecuado es buscar orientación veterinaria.
Nuestra experiencia con Plomita también nos enseñó algo más sencillo: a veces proporcionar comida, agua y un lugar temporalmente protegido puede cambiar completamente la situación de un animal.
❤️ Plomita ya forma parte de nuestra historia
Plomita llegó sola.
Primero encontró comida. Después encontró un pequeño espacio donde sentirse segura. Finalmente eligió nuestro jardín para traer a sus gatitos al mundo.
Hoy podemos mirar hacia atrás y recordar cómo comenzó todo.
Historias como la suya son parte de la experiencia que dio forma a MichiCan y a nuestro compromiso de continuar cuidando a los gatos y perros que actualmente dependen de nosotros.
Nuestro sueño ahora es poder contar algún día con un espacio adecuado para nuestros animales y, con el tiempo, ayudar también a otros rescatistas que se encuentran con el mismo problema que nosotros hemos vivido: rescatar a un animal y no tener un lugar donde pueda permanecer seguro.